
Sueles buscarme en el peor lugar,
me encuentras, me tienes, y nos dejamos,
no evitamos lo que pudimos, y miramos de lejos,
el retrato de locuras, de notas despiertas, y música muerta...
Que caeríamos en el borde de tu abismo,
en la demencia del adicto, estamos ausentes,
no hay sombras, ni sosiego, es el final del hombre,
y el principio del cazador, mis anhelos son tus ojos y tu cuerpo...
Algo me liga a tus sentidos, a tu fuerza,
a tus locuras, me convierto en el esclavo de tus letras,
entre el blues y el jazz de mis lecturas te encuentro recostada,
inverosímil, donde todo cambia de color, y nos preparamos una muerte elegante...
Abre la puerta de metal...Para volver de lo lejano...
