
Paso a paso se entierran las espinas de tu dolor,
tus ojos no lloran, no miran, no aprecian, no hay color,
el resplandor se fue junto con tu inocencia, sin ningún retorno,
es la nostalgia, la magnífica fantasía de querer volar entre tu cuerpo...
No hay bondad, ni sacrificios, no hay amor, ni sufrimiento,
es una necesidad adictiva de dos, desprecios que te llevan al éxtasis,
se deslizan pétalos negros sobre tu piel, tus manos recorren tu sensualidad,
y aún teniendo satisfacción, eres infeliz, tus desgracias son mayores, no me puedes mentir...
Es una noche de placer,y semanas de dolor y angustia,
te caracteriza el dejar hombres llorando por ti, pidiendo tus besos,
y no sientes nada, no das más, no pides mucho, y todo te dan, prohibido
preguntar de tus besos, de abrazar y acotar algo sobre el amor, tan fría como yo...
Las madrugadas no terminaba, alguna vez volveremos a ver,
a creer en algo, a morir quizá por amor, y dejar lo prohibido,
quizá en algún momento vuelva a saber de ti, y me embauques de nuevo,
y si te acercas, ten cuidado de lo que dirás, será difícil parar ésta vez...
