
Quédate así, distante y lejana,
como inalcanzable y sin decir palabra alguna,
indiferente y como perdida entre sombras invisibles,
no voltees a verme, siente nada más el respiro ausente...
Donde desconoces tus principios,
y aceptas tus instintos de quererme,
con el miedo y reproche que sientes sin ocultar,
en la falsedad de la dignidad y la pureza aparezco y te pierdo...
Irremediablemente me ato a tus palabras,
a tus sueños, a tus locuras y a tus besos,
me aferro a la ilusión lejana de tenerte, y si
no te tengo, soy la peor versión de mi mismo, eres mi refugio...
Cuando todo es perfecto, se vuelve intangible,
y aún sabiendo que nadie va a tratar igual o mejor,
me haces esperar, aunque tienes presente mi desesperación,
desafías mis pensamientos y mi cuerpo, me haces vivir lento y pausado...
Y quien te diga lo contrario; te miente,
sobre mis mil intentos de no buscarte, y no pensarte,
que camino por los mismo lugares que has recorrido, y trato
de encontrar tus huellas aisladas de la soledad y del miedo que sientes...
Me interno en el pasado, y reprocho mi juzgar temprano.
