
Tiempo iba transcurriendo su curso,
pero mi mirada se queda perpleja sobre ti,
iba hundiendo la cabeza como un niño regañado,
iba naufragando contra el mar rumbo a la isla de piel…
Te ibas adueñando de mis sentidos lentamente,
el tiempo se plasmada en un instante sobre tu febril
señuelo de atraparme entre tus caricias y tus besos de locura,
y un loco como yo, no pudo resistir tan suculento manjar de amor…
Me iba consumiendo en el sueño de compartir mis
días contigo, desnudarnos juntos, perder la condura cerca
de llegar a la locura y transformarnos en dos amantes del placer,
pero el tiempo dejó de plasmarse sobre tu piel, y todo dejó de ser amor…
El tiempo había llegado a su fin en nuestro reloj, y así nos separó hoy…
