Saturday, February 21, 2009

Hombre y agonía...



Cuando un hombre vive la agonía de querer,
aquella donde la vida comienza a ser gris sin pensar,
sin saber, sin sentir, puede alejarse del amor, camina
con pasos llenos de dolor, un camino por demás solitarios…

Sentándose en un muelle sin mar, con un ave sin alas,
sin saber el verdadero motivo, no se siente ya con vida,
no encuentra aquella causa para seguir, ni la luz con la que
iba brillando, la agonía de un hombre es el caminar de un muerto…

Va perdiendo la fe en el amor, va quitando el verdadero
significado de la vida, ya no existe, simplemente es otro más
que camina sin sentido en una tarde lluviosa, bajo la niebla, entre
la nieve, en aquel calor que consume su rostro con suma brutalidad…

Su Dios deja de existir en un mismo instante, la fuerza ya no es necesaria,
su inteligencia es opacada por la bondad y por cegarse ante el cuerpo de ella,
un ángel, una diosa, una musa, una mujer, no importa el nombre que se le de,
un hombre con la agonía del querer, simplemente vive para estar con esa mujer,
y lo único que necesita son sus ojos para mirar a través de ellos, necesita de sus
manos para poder sentir, de sus labios para sentir el sabor, de su cuerpo para vivir…

Simplemente necesita de ella, y ese hombre será nuevamente hombre…