Saturday, October 17, 2009

Que de Soda...




Que absurda y estúpida espera,
ocultando el reloj de la habitación,
evitando confundirme por segunda vez, no observo,
no escribo, me oculto y me doblego con una guitarra a mano...

El deseo se ha quedado contigo,
la aberración de todo parece ser igual,
una traición fugaz, me moriré y te buscaré,
mi ego ha quedado muy atrás, donde no lo encontrarás...

Necesitas una buena explicación,
si regresas, busca un buen pretexto, que te crea,
que me haga sudar y vibrar, y si no lo tienes, olvida charlar,
no vuelvas, no vuelvas, no lo intentes, no lo pienses, olvídalo...

Contaré una historia de ambos, donde
cuenta las perversiones de los dos, exactamente
lo que pasó una noche sin ruidos y sin murmullos, y resulta
que lo único que podrás obtener serán las cenizas de mi despedida...