
Cuando un día percibes que no quieres nada,
y despiertas dándote cuenta que todo es basura,
que estás cansado de lo mismo de siempre, tu rutina,
y tropiezas con esos momentos de una crisis fatal de existencia...
Es una doble vida, un antes y un después de ti,
y aunque duerma sigo con mi doble vida, la disfruto,
y es que en ella apareces tú, cuando todo se vuelvo oscuro,
te pienso, y todo mejora lentamente, eres mi doble vida, mi existencia...
Si lo sabes, lo repito, si lo ignoras, te lo digo,
delato mis sentimientos, y me dejo llevar por lo que pasa,
no pienso ni reflexiono en lo que pueda ocasionar, no hay nada
más que tú, y tu forma de ser en esos segundos que disfruto contigo...
Dibujo expresiones minimalistas de tu piel,
y caen recuerdos de mi mente vagabunda, demente,
el carboncillo se guía con magia, traza delicadas facciones
de tu rostro, y conforma un puzzle de momentos intactos de ti...
