
El silencio abruma mis sentidos, realmente no sé que hago esperando, no encuentro motivo para seguir aquí, quizá mis esperanzas aún quieren intentarlo, pero yo no me encuentro capaz de soportar más, me imagino de nuevo en aquel lugar, sin posibilidad de crecer, siempre lo mismo, no quiero eso, necesito algo más, que me llene por completo, pero no encuentro lo que es, tampoco me detengo a buscar, despierto con miedo de encontrarme con la realidad, hoy más que nunca la tengo tan presente, no puedo ocultarla, siento un gran desprecio por todas las personas que mi poca humanidad hoy la pierdo, no hay olores, colores, no hay pasos ni palabras que me hagan reaccionar, la decisión es un hecho, para qué seguir? Me siento tan mal, no hay placer para encontrar un camino mejor, la mediocridad vuelve a tocar mi espalda, pero hoy quiero correr, escapar de nuevo, perdón a ti, por qué creíste en mí y te volví a fallar, aunque no debería sorprenderte, así fue hace años, ¿por qué cambiar eso, no?, quizá me estoy culpando de más, pero en una sociedad tan asquerosa como la de hoy, me siento tan versátil, tan inútil que no me sirven las pocas neuronas para asimilar algo así, mi cuerpo se desvanece lentamente, ¿lágrimas? Sí, las tengo, recorren lentamente mi rostro y me espanto, me espanto de ser tan cobarde y no afrontar los fracasos así, perdóname si con esto que estoy pensando te haré sufrir, si entre mis locuras te hago mal, perdóname, sólo necesito saber que vas a estar bien aquí, no hay palabras para manifestarte todo lo que siento por ti, todo lo que me has enseñado y todo lo que sé te lo debo a ti, gracias por ser así conmigo, pero no quiero fallarte nuevamente, no más, quizá mi inteligencia no da para razonar sabiamente de nuevo, quizá sólo aprendí a memorizar y no a comprender lo que se debe, no hay excusas y si las hay no las encuentro, pero mi decisión es muy clara, no quiero pensar, ni sentir, mi respirar nuevamente esa sensación de burla de otros, mi maldita arrogancia y orgullo me ganan de nuevo, lástima, quisiera ser diferente y poder comenzar de nuevo, pero siento que el tiempo ya lo he perdido demasiado, me siento cada vez más grande, y me doy asco por ser así, nauseabundamente me llega el asco hasta mis adentros, la vida me sobra, mi cerebro no concuerda con lo que siento, pero aunque pudiera equivocarme, las sangre en mis venas quieren dejar de fluir por mis arterias, por cada musculo de mi cuerpo, y yo estoy dejando que eso pase, la pasión la he dejado escapar, las ganas de seguir se esfumaron completamente, ya no quiero sonreír fingiendo estar feliz, ya no quiero lágrimas en mi rostro, ya no quiero volver a pensar más, ¿qué si es una carta de despedida? Puedes tomarlo como quieras, sólo quería expresarte lo que no puedo hacer de frente, lo que nunca me atreví a manifestarte, me gana la cobardía de no escuchar las críticas que siento venir si sigo aquí, gracias por cada momento conmigo, por tu ternura y tu sacrificio, por todo lo que hiciste para que estuviéramos bien, porque no da pena avergonzarte por segunda ocasión es que decido hacer esto, me cuesta trabajo asimilar las cosas, creo que después de todo no era inteligencia lo mío, y mi adiós tampoco será digno de alguien, pero no me siento alguien, sinceramente no es así, espero que alguien logre lo que yo quería hacer por ti, que alguien cumpla mis promesas que te hice antes de venir aquí, lamento ser un fracaso más en tu vida…Mis heridas no tienen cura.
S.I.
