
Un sacrificio entre faldas se esconde en tu cuerpo,
tan díficil es evitar mirar tu silueta al andar, que
es como un monumento a la belleza, tu sonrisa tan cálida,
es como la de una niña, tu mirada es como mirar el resplandor
de la más grande de las estrellas, tu cuerpo tan deslizable entre
mis manos, fundida entre la nobleza y la tímidad de una mujer, sonrojas
tu rostro con suavidad, escucho una pequeña sonrisa, y callas nuevamente...
Eres una mujer perfecta, callas cuando debes callar,
hablas cuando es necesario, y son las palabras precisas,
sin necesidad de verme, puedes precisar lo que me sucede,
eres como un ángel que devuelve mi sentido con buena dirección,
conectas mi cabeza con mi corazón, vas más allá de ser algo simple,
eres más que una mujer linda, tienes la capacidad de robar mi atención,
tan perfecta, tan hermosa, tan sensible, tan inteligente, simplemente la mujer perfecta.
—Aquí lo tienes.— Sin necesidad de avisar.
