
Es difícil saber el tiempo necesario de amarte,
cuando te siento tan mía, con una sonrisa eterna,
con una mirada llena de ternura, con un beso de veneno,
me conviertes en el amante adicto que descubre la cura en tu piel…
Indecisos se vuelven los días al sentirte tan dentro,
consumiendo cada parte de mis pensamientos, acaparando
mis sentidos de una manera inexplicable, robando mi cordura
con tan solo un beso, un beso de veneno que me tiene atrapando siempre…
Verte se convierte en mi zona de guerra, donde hay
una realidad y una percepción de amarte y otra de aborrecerte,
mi zona de guerra se vuelve la cama que compartimos, donde te hago
el amor, y luego me arrepiento de ser adicto a tus besos de veneno, pero
no hay salida, soy adicto a ti, adicto a tu cuerpo, adicto a cada beso que se prende en mí.
